Un proyecto con alma, nacido del mar y del propósito
Todo empezó como una idea. Una de esas que parecen demasiado grandes, demasiado lejanas, pero que se quedan rondando en la cabeza sin irse del todo. Fue en Cala Martina, hablando con un amigo, cuando lo imposible empezó a parecer posible. Una conversación, una información clave… y de repente, la sensación de que el camino estaba ahí, esperando a ser recorrido. No sería fácil, pero podía hacerse. Este proyecto nació de una necesidad profunda: salir de la zona de confort y poner a prueba algo que había estado en silencio durante demasiado tiempo. No fue solo una idea de negocio, fue un salto. Un movimiento hacia algo que, sin saberlo del todo, ya me estaba transformando.
Al principio, el plan era más modesto. Pero pronto entendí que si quería ofrecer algo con alma, con
calidad, con verdad… tenía que apuntar más alto. Y eso significó buscar recursos, tocar puertas,
encajar negativas, aceptar frustraciones. Pero también aprender a soltar, relativizar, confiar.
Y ahí empezó a suceder algo curioso, las cosas no llegaban cuando yo quería… pero sí cuando tenían que llegar. Las personas adecuadas aparecían justo en el momento preciso. Los recursos también. Como si todo esto estuviera orquestado para enseñarme algo más allá de lo práctico: paciencia, presencia, humildad.
Este proyecto me ha revelado mi propio potencial. Y esa energía, esa conexión con lo que está en movimiento, es la que quiero que sientas cuando subas a bordo. No se trata solo de alquilar un barco. Se trata de vivir una experiencia alineada, sencilla y auténtica. Con ritmo, con calma, con sentido.
Gracias por formar parte de esto, aunque sea por un día. Bienvenid@ a bordo.
El sentido de Ikigai
Ikigai es una palabra japonesa que puede traducirse como “la razón de ser” o “aquello que da sentido a tu vida”.
En Japón, se entiende como el equilibrio entre lo que amas, lo que se te da bien, lo que el mundo necesita y aquello por lo que puedes recibir algo a cambio.
No es un destino, sino un camino. Un propósito que se construye cada día.
Elegí este nombre porque resume lo que hay detrás de este proyecto: algo hecho con intención, con conexión y con ganas de compartir.
¿Y por qué Ninja Bonita?
El nombre Ninja Bonita tiene un juego detrás que me representa.
Por un lado, practico un arte marcial con tradición samurái y ninja, y siempre he sentido afinidad por la filosofía japonesa.
Por otro, me gustan los juegos de palabras. Y no pude evitar el ver que “ninja” suena, en español, muy parecido a “niña”… como en la expresión “niña bonita”.
Esa mezcla entre fuerza y ternura, entre lo simbólico y lo ligero, encaja muy bien con el espíritu del proyecto. Así nació un nombre con personalidad y con un punto muy personal.

Fundador de Ikigai Boat Ibiza
